Fría estatua
Fría estatua "La Sirenita"- estatua en Copenhague Lo veo; esa mirada cálida, esa sonrisa radiante, la expresión compasiva...me amas. Y quieres que te ame. ¿Puede amar una estatua? ¿Puede sentir calor un bloque de hielo? Pensaba que no. Creía que te cansarías cuando vieses la dificultad. Que serías como el resto y te darías por vencido. Pero no fue así. Eres de los que nunca han dejado de intentarlo, de los que aún lo hacen pese a la resistencia de mi parte. Cuando te miran con el calor del cariño amistoso o el fuego del amor incondicional como el que te da una madre o alguien que desea pasar su vida contigo, la coraza de hielo macizo que recubre el corazón comienza a derretirse. La expresión de dureza plasmada en la máscara se quiebra y se ve una sonrisa. El mutismo misterioso se rompe con las preguntas que deben ser contestadas (aunque las estatuas no hablen). Pero es que es tan difícil. Sé que no soy una estatua. Soy un ser humano. Pero temo tanto al ...