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No sé lo que sé

Me dice la razón que esto es mentira, “que no, que se van”. Sin razón me quita el sosiego, con razón me duele tanto el pecho cuando me abraza soledad. Me abro el seno izquierdo cada noche para calmar mi corazón agitado, es el cachorro que nunca tuve; cierro la herida haciendo puntadas con mis sesos, y así, cada día estoy menos cuerda. Me miente la razón pensando que se irán, haciendo de una ausencia despedida, haciendo de horas días, cuando no eternidad. ¿Le temo al +1 en el teléfono más que al “tenemos que hablar”? ¿Por qué hace la mente utopía la realidad? ¿E infierno lo irreal? Lo que siento no es un sueño, ni lo que imagino es lo cierto, aunque es cierto que es incierto si algún día volveré a llorar, a llorar de verdad. Tarde o temprano puedo despertar envuelta en lágrimas mojadas con sábanas, sin la almohada que sigue el compás de mis gemidos o la mano que los puede acallar, aquel besito en el pulgar que mataba el dolor o la car...

That girl...

That girl... I always wondered why she was like that. Every day, she sat there, alone, with a boiling cappuccino and a book marked on the same Page 64. She used to add a sugar package and whip the coffee fervently, but she wouldn't take a sip. The first day I offered her a new beverage- I mean, maybe the cup was dirty or the coffee was too cold -, yet she said "No, thank you" with a shy smile and a soft, peculiar voice, like a pebble falling on a wooden floor. Sometimes, I took my tray and began cleaning tables, just to see her closely. The foam and the liquid swang and danced among the porcelain borders, the waves of a mini sea; I believed she was drowning there. I wanted to tap gently on her shoulder, but my mother always told me not to wake up a somnambulist from his trance. "Yes, but she was not sleeping" you might say, yet her eyes were not there, she was not there. All of a sudden, I stopped seeing her. No one would sit there, not even when the p...

History of a ghost: Denver´s death

History of a ghost: Denver´s death Hi. My name is Denver. Sorry, was; I was murdered a few hours ago. Most people would hate their killer, but I don´t regret anything about last night. I met Desiree at a Happy hour; we just clicked. That night she was going out with some friends, so we arranged a date for the next day (a Saturday). I went to pick her up at 8 pm at her apartment on 56th Street. She looked stunning; I loved how her lipstick matched her red blouse. We complimented each other looks and afterward, I took her to this Japanese Teppanyaki place I knew, really fancy. As the chef made its maneuvers and the audience clapped loudly, we spoke a bit about everything. Her voice was very soft, yet I could feel her strength on my chest and the fire of her eyes: she was an independent and decided woman. I admit I tended to like damsels in distress, but she was something different. She was a sweet, yet imposing woman that gave me a lot of curiosity. I insisted on paying for d...

Reflexiones de verano

Reflexiones de verano Cuando era pequeño, le tenía miedo a los payasos. No me pregunten por qué; no sé si era la nariz roja, la cara en general, la risa estridente, o todo en conjunto. Ahora ya no me dan miedo, sólo me fastidian. Para ser sincero, preferiría mil veces seguirles temiendo antes que temer a lo que temo hoy día: miedo a la soledad, miedo a la muerte, miedo al fracaso, miedo al rechazo de un mundo que, al fin y al cabo, le da igual quién sea o qué haga mientras no les afecte, y a quienes le importe, no deben clasificarse como parte del "mundo". Aquellas tardes de verano cuando todos hacen lo que les place y uno se queda en la cama bañado en sudor y vagancia (no me gusta la palabra pereza, me suena muy pecaminosa), son momentos fantásticos para reflexionar y soñar despierto; fue en una de esas cuando me di cuenta de algo: no son esas cosas las que me dan miedo, es el miedo en sí lo que me da pavor. El miedo me paraliza hasta la médula, me agarra como un m...

IDFK

IDFK No sé si debería decírtelo. Bueno, deber, debo, pero no puedo decir lo que no entiendo. Es que es tanto que es poco si me pongo a pensarlo. Me miras como si estuviese loca, cuando sólo soy víctima de mi cansancio. Pues sí, estoy cansada: las emociones agotan más que la maratón que hiciste en primavera o que la desvelada en temporada de exámenes. Hasta la bondad me parece un trabajo titánico hoy en día. ¿Sabes que pensé en graparme las orejas? O coserlas tal vez; como ya me ha saturado el dolor, creo que no sentiría la aguja bailando gimnasia rítmica en mi carne. Agota tanto escuchar, oír, oír y escuchar, ignorando comentarios tan inocentes que hacen daño o noticias tan viejas que reabren llagas viejas. Súmale el tener que espantar memorias viejas como a los mosquitos que me roban el sueño las noches de verano. Pues sí, llegan días que tu interior está revestido por una neblina densa, mientras tu exterior refleja la belleza de un día de vacaciones.  Al final, no ...

Carrusel

Carrusel Hacía aproximadamente 22 años que no subía al carrusel. Cuando era niña, le fascinaba ver aquella sucesión de colores en movimiento; era como estar dentro del caleidoscopio que le había regalado su padre a los 3 años. Le había costado aprender esa palabra casi tanto como aceptar su muerte; el día que supo hacer ambas cosas, supo que era adulta, aunque no no quería serlo. Tampoco quería ser una niña, porque los niños tienen que crecer; incluso Peter Pan tuvo que hacerlo al acabar la historia.  Era de noche y la feria estaba cerrada: Massimo, el jefe del circo, le había dado la llave. Cuando se la dio, retuvo sus manos entre las de él y le declaró su amor ¡Bah! Ella sabía que eso no era amor; el "amor" que profesaba él era como el que ella sentía hacia las motas de polvo flotando frente a su ventana al amanecer. No podía decirle nada: necesitaba ese cariño efímero, por encima de lo mala que se sentía en el fondo; y aunque no lo amaba, le agradecía profundamente...

To a lost light

I don´t want to write another poem for you: I want to write something to you. You don´t know me and I never knew you, yet I miss you. It´s weird how one can long so badly what was never held: I would have loved to gaze at your eyes, dressed in innocent maturity; next to a valley of heat and dust, a gleam of oblivious hope. Now that I know I will never know, I wish to hear your voice and mine colliding, our hands bonding, our souls tiding. Ever since that day, I try to remain silent, hoping to hear your childish laughter, tickling my ears in oriental winds. Damned those beasts who diminished our meeting: a dream that was born the day you were gone. Damned they who swallowed your light and puked a sea of mourners. Here I am: a simple drop: not from the same waters, yet not less blue. Why isn´t the world calling your name? Why are you not answering? Why are we not moving? My legs are not broken, but how can I, march when my heart is frozen? I´m not drugged, but I´m doped ...